A veces uno hace cosas que no debía, y no queda más remedio que admitir el error. Si además, ha criticado muchas veces esa acción, doblemente pecador.
Viene esto al caso porque el otro fin de semana pasamos por Lándraves (localidad perteneciente a la comarca de las merindades, Ayuntamiento de Valdebezana). Hacíamos un alto en el camino, junto a la fuente de la plaza. Allí, en una cerca de piedra, había unos avellanos y nogales, con sus frutos ya maduros. Varias de sus quimas sobresalían de la cerca, y algunas avellanas y nueces estaban ya en el suelo. Algunos del grupo recogieron las del suelo, pero yo, imprudente y poco respetuoso, di unas varadas a las quimas que sobresalían. Al rato, vi acercarse a dos señoras que me increparon “!!!Estos árboles tienen dueño!!!”. Yo, consciente de mi metedura de pata, no pude más que pedirles disculpas, y darles toda la razón.
Bien es sabido, y si alguno no lo sabe que lo aprenda, que cuando las quimas de un árbol sobresalen de su finca, dejando caer sus frutos en zonas públicas, esos frutos son de aquel que los coja. Pero mientras los frutos siguen en el árbol, mantiene su dueño la propiedad, no debiendo ser vareados por nadie.
Sirvan estas líneas para pedir disculpas de nuevo a las señoras de Lándraves.
La ruta que seguimos partió de Hoz de Arreba pasando por Entrambaspeñas, Munilla, Las Palancas o desfiladero del río Serna, Lándraves, Pradilla de Hoz de Arreba, el Molino de Pradilla, el puente sobre el río Trifón de Bocarrero y después volvimos por el bosque de ‘robles enciniegos’ o quejigos (especie mixta o mestiza entre roble y encina). En ese camino pasamos por la fuente de la Ería, regresando finalmente a Hoz de Arreba.
Por lo demás, el fin de semana fue intenso. Estuvimos como ya he dicho en el norte de Burgos, el Valle de Valdebezana. A parte de visitar varios de sus pueblos, como Munilla, Lándraves, Pradillas de Hoz de Arreba, Hoz de Arreba (donde dormimos, en la casa familiar de uno de los del grupo), Soncillo y Virtus, tuvimos ocasión de hacer algo de paisanaje, que es lo que también nos gusta. Como dice en subtítulo del blog, no hay paisaje sin paisanaje.
Tuvimos ocasión de charlar con Luis Collado, ex alcalde, ahora teniente alcalde por un partido independiente. Abogado, tertuliano futbolístico de radio, y en su día único alcalde Burgalés seguidor del Racing de Santander, que nos contó muchas anécdotas. Como el nos decía, la vida en esa zona es dura, sobre todo a partir de Octubre, cuando los días se acortan, y a las seis ya es de noche.
En Pradillo de Hoz de Arreba tomamos café con Jesús María Arce Iñiguez, que una vez jubilado de su trabajo en Madrid pasa largas temporadas en su casa familiar, donde se refugia para practicar una de sus pasiones, que es investigar en archivos antiguos. Fruto de ese trabajo es su libro “El Alfoz de Arreba en el catastro de Ensenada de 1752” ilustrado por su mujer Mª Luisa Gómez (Alfoz es un territorio, en este caso de Arreba).
En Virtus estuvimos con Aníbal, cazador impenitente, que conoce el valle al milímetro, y es un gran conversador. Nos habló de la historia del pueblo, de cómo fue línea del frente en la guerra civil, que medio pueblo fue destruido, de la historia de los Italianos, y más cosas. Aunque de lo que mas le gusta hablar es de sus aventuras de caza, como su primer incidente con un jabalí, que le hizo una buena cicatriz en la pierna, cuando siendo chaval fue a cazar una de las primeras veces con su padre, y no hizo caso de su advertencia, acercándose demasiado a un jabalí herido.
Es el valle de Valdebezana una tierra de transición, entre la montaña cantábrica y la meseta castellana. Aunque pertenece a Burgos, por cercanía está bastante ligada a Cantabria, y como casi todas las zonas de montaña y alejadas de los grandes núcleos urbanos, sufre desde hace muchos años un imparable declive, que conduce inexorablemente a la despoblación casi absoluta de estas áreas. La mayoría de los pueblos están prácticamente deshabitados. Solo vive gente mayor, y aun se llena de gente en verano, porque los hijos regresan en época estival. Pero es este un proceso que irá decayendo también paulatinamente, porque ahora es esa generación que aun pasó largas temporadas, o incluso vivió su infancia en el pueblo, y lleva esa huella que queda en tu memoria y te hace regresar a la tierra de tus ancestros. Pero las terceras generaciones, criados ya en la gran ciudad, que apenas pasan unos días en el pueblo, acaban yendo a regañadientes, y cuando son mayores desconectan definitivamente. La juventud desaparece y los pueblos mueren poco a poco.
Como ejemplo del despoblamiento y paulatino abandono, pudimos ver el monasterio de Santa María de Rioseco (en el vecino valle de Manzanedo). Abandonado a la fuerza por los monjes cistercienses en tiempos de la desamortización, quedo vacio y es hoy un edifico en ruinas, probablemente ya imposible de salvar.
Volveremos en otra ocasión por esta zona. Aun nos quedan muchas cosas por ver, y caminos que recorrer.
Aqui os dejo unos enlaces para ver dos videos de la zona, realizados por nuestro amigo Jesus, que tambien podeis ver en su blog:
http://jesusfrleal.blogspot.com/2011/10/fin-de-semana-en-hoz-de-arreba.html
http://jesusfrleal.blogspot.com/2011/09/las-fiestas-de-mis-pueblos-i-hoz-de.html
http://jesusfrleal.blogspot.com/












