Hoy he leído en el periódico que ayer arreglaron los desperfectos que algún tarugo hizo al monumento a la vaca pasiega, a poco de inaugurarlo, y que está en el alto de Los Machucos. La salvajada fue en Septiembre del año pasado, y lo arreglan ahora. Se ve que no había dinero para hacerlo antes.
En Noviembre del año pasado precisamente subí por allí. Se accede por una espectacular carretera de montaña que hicieron hace poco, y que une los pueblos de Bustablado con Calseca. Uno en la cuenca del Asón y el otro en la del Miera. La zona es espectacular. La carretera, estrecha, y con unas pendientes muy fuertes. No creo que lloviendo puedas subir algunas rampas si no vas con todo terreno. Trafico no tiene, como es lógico, ya que une doses pueblos con muy poca población. Y no creo que mucha gente conozca esta vía.
Una vez en el alto, ves todo Santander y la bahía, y estás justo debajo de la Porra de Hormigas y del Porracolina.
Estuve viendo el monumento, y sus heridas de guerra. No se por que han puesto la vaca pasiega en este lugar, que no es pasiego en si, aunque si de clara influencia. Sus razones tendrán.
Al rato, veo al fondo una silueta, caminando, y le digo a mi hija que estaba conmigo “mira, ese igual es Hilario, el pastor que salió el otro día en el periódico, que vive por aquí en una cabaña, todo el año y solitario”. Me acerqué a ver si era él, y según iba llegando ya le distinguí. Efectivamente era él. Hilario, el pastor de espinajones.
Estuve un rato charlando con él. Me conto que vive solo, que en invierno nieva mucho, que algunas veces casi no puede ni salir de la cabaña de la nevada. Allí vive bien, dice. De vez en cuando baja a Bustablado, cuando necesita algo. Pero el es feliz con sus vacas. Tiene dos o tres cabañas por la zona. En ese momento estaba segando algo de hierba, no para comer, que en esa zona es muy mala, nos dijo, sino para cuna de las vacas en la cuadra.
No le hice ninguna foto, por si acaso no le gustaba. No me atrevía a preguntarle. Pero si hice esta bonita y pintoresca foto del cuévano posado en el prao:
Un encuentro interesante. Un personaje, el Sr. Hilario. Uno de los últimos pastores de montaña de Cantabria.
Monumento vivo a un medio de vida ancestral en nuestra tierra, La Montaña.







Interesante noticia ‘dejalo a prao’, algo había leído en la prensa pero las fotos y tus comentarios lo ilustran muy bien. Sobre el Sr. Hilario que decir ¡Todo un personaje! Esta bien recordarles de vez en cuando y a la vez su mundo rural.
Tienes razón, no se porque razón ponen en Soba el monumento a la vaca pasiega ¡menos mal que lo promovió el Sr. Revilla y su séquito ja ja ja ….no tienen ni idea.Sigue con tus caminatas e informanos que tal te va. Gracias.